La ciudad de Toledo en España limita los grupos para frenar el turismo de masas

El ayuntamiento de Toledo ultima una regulación de la actividad turística en la ciudad que limitará los grupos de viajeros a no más de treinta personas “para facilitar el trabajo de los guías y evitar la aglomeración de personas en las calles”, según ha indicado José Velasco, su concejal de Turismo. En cambio, aunque con un techo de treinta personas, no se limita el número de grupos.

Además, el municipio prohíbe los megáfonos y otros tipos de altavoces a partir de las 23 horas. El propio ayuntamiento se autoimpone la obligación de únicamente conceder una licencia de bus turístico y otra de tren turístico. Esta norma es inútil porque el ayuntamiento puede limitarse a conceder estas licencias sin necesidad de una norma dado que es su decisión. Igualmente, no puede imponer a un futuro consistorio esta norma, perfectamente derogable.

La ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, recibe normalmente grandes cantidades de visitantes que se dispersan por su trama urbana, muy limitada para el volumen de viajeros y la popularidad del destino. En un año normal, la ciudad llega a recibir unos dos millones de visitantes, lo cual explica la situación de saturación en que se encuentra en muchos momentos. Esto es especialmente notable en algunos puntos en concreto como puede ser la plaza del ayuntamiento o el pasaje de Balaguer.

Toledo también creará un Consejo del Turismo que pretende ser un lugar de encuentro de los actores del sector para detectar sus inquietudes y estudiar la evolución e impacto de las normas que se van a introducir.

Publicado en https://www.preferente.com/


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